En la Fórmula 1 se concentran en los pilotos más talentosos del mundo, lo mejor de lo mejor, compitiendo rueda a rueda por todo el planeta. En los últimos años, Max Verstappen ha dominado el deporte con actuaciones impecables, pero ¿siquiera se compara con los grandes de este deporte?
Revisamos nuestros registros y encontramos a los mejores pilotos de F1 de la historia. Ciertos nombres destacan por tener más victorias o más puntos. Sin embargo, hay que considerar que el número de carreras en el año calendario ha aumentado, lo que significa que las victorias no son una métrica justa al analizar a los pilotos del pasado. La temporada inaugural de Fórmula 1 tuvo siete carreras y, recién en 2016, vivimos más de 20 en una sola campaña.
Así que para crear nuestra lista de los mejores pilotos de F1, analizamos el impacto de cada uno en el deporte, el número de victorias en campeonatos mundiales y si tuvieron éxito fuera de la categoría. A continuación, presentamos diez nombres que creemos que merecen este reconocimiento, pero seguro que se quedaron fuera par de superestrellas. Y si no estás de acuerdo con nuestro orden, ¡háznoslo saber dejando tu comentario!
10. Graham Hill

Nombrar a Graham Hill entre los mejores pilotos de Fórmula 1 no solo es justo, sino necesario. Dos veces campeón del mundo (1962 y 1968), “Mr. Monaco” dejó una huella indeleble en el automovilismo, no solo por su habilidad al volante, sino también por su carisma, liderazgo y una hazaña aún no igualada: ganar la Triple Corona del automovilismo, que incluye el Gran Premio de Mónaco, las 500 Millas de Indianápolis (1966) y las 24 Horas de Le Mans (1972).
Curiosamente, Hill no obtuvo su licencia de conducir hasta los 24 años. Inició su carrera en el mundo del motor como mecánico de Lotus, pero no tardó en hacerse con un volante gracias a su determinación y encanto. Debutó en la F1 en 1958 en Mónaco y, aunque no terminó la carrera, fue el inicio de una trayectoria legendaria. Hill era meticuloso en su preparación: registraba meticulosamente los ajustes de su monoplaza y colaboraba estrechamente con sus mecánicos, lo que lo convirtió en un piloto técnico y respetado.
Durante su carrera, Hill incursionó en otras categorías como el Campeonato Británico de Turismos y la IndyCar, demostrando su versatilidad al ganar en circuitos tan distintos como la Targa Florio o Indianapolis. Fue un pilar del desarrollo técnico Lotus, y tras las trágicas muertes de Jim Clark y Mike Spence, tomó el rol de líder en el equipo, obteniendo su segundo título mundial.
Más allá de las pistas, Hill fue una figura mediática británica, conocida por su ingenio y encanto. Tras retirarse, fundó su propio equipo, Embassy Hill, y apoyó a jóvenes talentos como Tony Brise. Es padre del también campeón Damon Hill, defensor de la seguridad vial, actor y único ganador de la Triple Corona.
| Logro | Estadística |
|---|---|
| Grandes Premios | 179 (176 participaciones) |
| Campeonatos | 2 (1962, 1968) |
| Victorias | 14 |
| Podios | 36 |
| Puntos | 270 (289) |
| Poles | 13 |
| Vueltas más rápidas | 10 |
9. Jackie Stewart

Jackie Stewart no solo fue uno de los grandes campeones de la Fórmula 1, fue también uno de sus reformadores más valientes. Con tres títulos mundiales (1969, 1971 y 1973), 27 victorias y 43 podios, el “escocés volador” dominó la pista con una destreza inigualable. Pero su legado va mucho más allá de los números: Stewart fue el piloto que convirtió la seguridad en una causa vital del automovilismo.
Criado en un concesionario de Jaguar, Stewart no lo tuvo fácil. Sufrió una dislexia no diagnosticada que marcó su infancia con burlas. Encontró confianza en el deporte con el tiro al plato, representando a Escocia a nivel nacional. A pesar de quedarse fuera de los Juegos Olímpicos, ese espíritu competitivo lo llevó a perseguir la meta de convertirse en piloto profesional. Tras iniciarse como mecánico en el negocio familiar, acabó debutando en la F1 en 1965 con BRM.
“Siempre piloté dentro de lo que yo creía que eran los límites de mi habilidad y de los coches que pilotaba. Eso me permitió evitar determinadas circunstancias donde, si me salía de pista, no perdía demasiado tiempo ni comprometía mi mecánica. Creo que es posible contar con los dedos de una mano las veces que me salí de pista, y aun así podía ganar carreras. Si mirásemos a Michael Schumacher, el se sale de pista cada fin de semana, porque tiene margen tanto físico como sobre sus rivales para poder hacerlo. En mi época, no siempre era así”
Vivía en una era donde los pilotos eran tratados como rockstars, codeándose con los Beatles o Sean Connery. Aun así, Stewart siempre fue distinto: modesto, comprometido y profundamente humano. Tras sobrevivir a un terrible accidente en Spa en 1966, se propuso mejorar la seguridad en los circuitos. Gracias a sus campañas, se introdujeron barreras, zonas de escape y protocolos médicos que han salvado incontables vidas.
El fallecimiento de su amigo François Cevert, también piloto, lo llevó a retirarse. Desde entonces, ha sido comentarista y jefe de equipo, además de defensor de múltiples causas, como la lucha contra la demencia que afecta a su esposa, Helen. Hoy, Sir Jackie Stewart sigue caminando por los paddocks con su gorra escocesa, símbolo viviente de un deporte que él ayudó a transformar.
| Logro | Estadística |
|---|---|
| Grandes Premios | 100 (99 participaciones) |
| Campeonatos | 3 (1969, 1971, 1973) |
| Victorias | 27 |
| Podios | 43 |
| Puntos | 359 (360) |
| Poles | 17 |
| Vueltas más rápidas | 15 |
8. Jim Clark

La mayoría de los nombres de nuestra lista de los mejores pilotos de F1 han disfrutado de muchas carreras. Sin embargo, el piloto británico Jim Clark no tuvo tanta suerte. Parte del equipo de Lotus entre 1960 y 1968, Clark tenía un talento natural que llamaba la atención gracias a sus actuaciones en carreras de autos deportivos. Lotus le dio la oportunidad en Les Mans en 1959 y quedó segundo en su categoría con un Lotus Elite.
Así se abrió las puertas la Fórmula Junior, donde ganó por delante de John Surtees. Clark tenía un ritmo impresionante que le valió el Campeonato Mundial en 1963 y podría haber ganado más de no ser por algunos problemas. El mejor año de su carrera llegó en 1965, cuando ganó el campeonato mundial de Fórmula 1, la Fórmula 2 Francesa, la Tasman Series y la Fórmula 2 Británica. Sigue siendo el único piloto en ganar varios campeonatos y el título de F1 en una misma temporada.
Desafortunadamente, su meteórica carrera llegó a su fin en 1968, mientras lideraba el Campeonato de Pilotos. Murió en una carrera de Fórmula 2 en Hockenheimring. En total, Clark ganó tres Tasman Series, dos Campeonatos Mundiales y varias otras disciplinas. También ostentó el récord de más victorias en F1 hasta 1973 y el de más pole positions hasta 1989.
Al final, nadie sabrá cuánto más habría logrado Clark si hubiera habido mejores estándares de seguridad en los años 60.
| Logro | Estadística |
|---|---|
| Grandes Premios | 73 (72 participaciones) |
| Campeonatos | 2 (1963, 1965) |
| Victorias | 25 |
| Podios | 32 |
| Puntos | 255 (274) |
| Poles | 33 |
| Vueltas más rápidas | 28 |
7. Fernando Alonso

Si valoras la longevidad de una carrera y el talento puro al volante, entonces Fernando Alonso es para ti (y para nosotros, y casi todos en el mundo) uno de los mejores pilotos de Fórmula 1 de la historia.
Empezó con Minardi en 2001, pero tuvo que esperar hasta 2003 para conseguir un asiento en Renault. Alonso ganó títulos consecutivos en 2005 y 2006, estableciendo el récord del campeón mundial más joven, el ganador más joven de una carrera y el ganador más joven de una pole position. Se marchó a McLaren y terminó a un punto de su compañero de equipo Kimi Räikkönen en su temporada de debut. Después llegó Ferrari y fue tres veces subcampeón, detrás de Sebastian Vettel.
https://twitter.com/JohnF1_14/status/1909635708911747364
El asturiano rompió la hegemonía de Schumacher y marcó el inicio de una nueva era. Y no solo se limita a la Fórmula 1, Alonso suma dos victorias en las 24 Horas de Le Mans, un triunfo en las 24 Horas de Daytona en 2019 y un campeonato del Mundial de Resistencia; un piloto de capacidades universales.
Tras una pausa, Alonso volvió en 2021 y, contra todo pronóstico, lo hizo como un contendiente real. Compitiendo contra pilotos que podrían ser sus hijos, ha demostrado que la experiencia y el talento puro siguen marcando la diferencia. Su capacidad para sacarlo todo de cualquier coche ha sido elogiada por ingenieros, rivales y aficionados por igual.
Más allá de sus resultados, lo que hace especial a Alonso es su mentalidad. Siempre listo para correr, nunca da una carrera por perdida. Su estilo agresivo, calculador y preciso lo ha convertido en un referente para varias generaciones de pilotos. A sus más de 40 años, sigue siendo un favorito en cada salida, una presencia inquietante en los retrovisores del resto. No solo sigue en activo, sino que sigue siendo de los más rápidos.
| Logro | Estadística |
|---|---|
| Grandes Premios | 407 (404 participaciones) |
| Campeonatos | 2 (2005, 2006) |
| Victorias | 32 |
| Podios | 106 |
| Puntos | 2337 (y contando) |
| Poles | 22 |
| Vueltas más rápidas | 26 |
6. Niki Lauda

En cualquier lista de los mejores corredores de F1 de la historia, Niki Lauda es una presencia segura. Se trata del superviviente más famoso de accidente en este deporte. De hecho, intentó boicotear el GP de Alemania de 1976 en Nürburgring debido a la falta de medidas de seguridad. El resto de los pilotos ignoraron sus pkegarias y fue el propio Lauda quien pagó las consecuencias. Su coche se salió de la pista, chocó contra un terraplén y estalló en llamas. Lauda quedó atrapado, sufrió quemaduras graves e inhaló gases tóxicos. El accidente le habría costado la vida si el piloto Arturo Merzario no se hubieran detenido en el lugar.
Lo más destacable del incidente es que Niki Lauda regresó a las pistas tras perderse solo dos carreras. Ese año perdería el título por un punto ante James Hunt, pero el hecho de que pudiera y quisiera volver a subirse a un monoplaza de F1 es realmente admirable. Lauda ganó tres campeonatos mundiales a lo largo de su carrera: uno en 1975, antes del accidente; otro en 1977 (el año después de su famoso accidente) y el último en 1984.
Se retiró en 1979, tras dos años sin éxito en la extinta escudería Brabham, pero regresó en 1982 y consiguió otro título mundial, esta vez con McLaren. Lo que hace tan cautivadora su carrera son las rivalidades que mantuvo con otros pilotos legendarios. Tuvo una famosa rivalidad con el británico James Hunt y un par de años fascinantes contra Alain Prost tras su primera retirada.
| Logro | Estadística |
|---|---|
| Grandes Premios | 177 (171 participaciones) |
| Campeonatos | 3 (1975, 1977, 1984) |
| Victorias | 25 |
| Podios | 54 |
| Puntos | 420.5 |
| Poles | 24 |
| Vueltas más rápidas | 24 |
5. Juan Manuel Fangio

Si existe una figura que encarne la grandeza pura en la Fórmula 1, esa es la de Juan Manuel Fangio. El piloto argentino, nacido en Balcarce, no solo fue el primer gran campeón de la era moderna, sino que lo hizo con una eficacia que aún hoy parece imposible: cinco campeonatos mundiales en solo ocho temporadas, un récord que duró casi medio siglo. Cuando Fangio corría, las apuestas deportivas tenían un claro favorito; ganó con cuatro equipos distintos y aún conserva el mayor porcentaje de victorias de la historia con 46,15 %.
Debutó en 1950, año inaugural del campeonato de F1, pero su historia como corredor venía de antes, en las duras competencias de stock cars casi tradicionales de Sudamérica. Fangio corrió en tiempos donde los monoplazas eran frágiles y el peligro era omnipresente. Sin cinturones, sin barreras y con circuitos salvajes, el argentino se destacó por su temple, inteligencia táctica y una habilidad sobrenatural para manejar bajo presión.
Su última victoria, en el Gran Premio de Alemania de 1957 en Nürburgring, es considerada una de las más grandes hazañas de la F1. Tras una parada en boxes fallida, Fangio se vio obligado a recortar más de 50 segundos en apenas 10 vueltas. Cambió su estilo de manejo, arriesgó como nunca y rompió el récord de vuelta tres veces seguidas. A falta de dos giros, superó a las dos Ferrari y se llevó una victoria inolvidable. Fue su 24º y último triunfo.
Fangio se retiró en 1958, sintiendo que ya había dado todo y, tras ver morir a tantos compañeros, decidió no volver. El “Maestro” no solo ganó, sino que enseñó a ganar. En Nürburgring, donde brilló como nadie, una estatua recuerda al hombre que convirtió lo imposible en rutina. Su legado es eterno.
| Logro | Estadística |
|---|---|
| Grandes Premios | 52 (51 participaciones) |
| Campeonatos | 5 (1951, 1954, 1955, 1956, 1957) |
| Victorias | 24 |
| Podios | 35 |
| Puntos | 245 (277 9⁄14) |
| Poles | 29 |
| Vueltas más rápidas | 23 |
4. Alain Prost

Alain Prost no necesitó ser el más ruidoso ni el más temerario para convertirse en leyenda. Apodado “El Profesor” por su enfoque cerebral y metódico, ganó cuatro Campeonatos Mundiales y mantuvo durante años el récord de victorias, podios y vueltas rápidas. Su legado sigue vivo como uno de los pilotos más exitosos y estratégicos que ha visto la Fórmula 1.
Prost debutó con McLaren y luego pasó a Renault en 1981, donde perdió el título de 1983 por un fallo mecánico. Su franqueza le costó el puesto, pero regresó a McLaren en 1984, perdiendo el campeonato por solo medio punto ante otro piloto de nuestra liusta, Niki Lauda. Aprendió de esa experiencia y se coronó campeón en 1985 y 1986, venciendo a gigantes como Piquet y Mansell.
Su rivalidad con Ayrton Senna definió una era. En 1988 compartieron equipo en McLaren, ganando todas las carreras menos una. Sin embargo, las tensiones explotaron con accidentes decisivos en Suzuka en 1989 y 1990, lo que le llevó a cambiar de equipo. En Ferrari, y luego de nuevos desencuentros internos, fue despedido nuevamente. Lejos de retirarse, volvió con Williams en 1993, ganó su cuarto título y se retiró con una cláusula que bloqueaba la llegada inmediata de Senna, aunque luego renunció a ella.
“Cuando todo va bien, me aburro”
Prost no era espectacular, pero representaba la eficiencia total. Conservaba neumáticos, cuidaba el motor y calculaba cada maniobra. Era capaz de marcar vueltas rápidas sin esfuerzo aparente, como si escuchara el corazón del coche. Su enfoque fue criticado por algunos, pero admirado por muchos. “Ganar tan lentamente como sea posible” parecía ser su mantra.
| Logro | Estadística |
|---|---|
| Grandes Premios | 202 (199 participaciones) |
| Campeonatos | 4 (1985, 1986, 1989, 1993) |
| Victorias | 51 |
| Podios | 106 |
| Puntos | 768,5 (798,5) |
| Poles | 33 |
| Vueltas más rápidas | 41 |
3. Michael Schumacher

Para muchos aficionados a esta disciplina, Michael Schumacher es mejor piloto de la historia de F1. El siete veces campeón del mundo fue imparable a principios de siglo, consiguiendo cinco títulos consecutivos. Su carrera comenzó en 1991 y los que lo rodeaban sabían el talento feroz que tenía, pero nadie imaginaba a lo que llegaría.
Esa ferocidad fue evidente desde el principio, al debutar con la escudería Jordan, pero rápidamente se pasó a Benetton, una decisión más que acertada. Allí ganó su primer título mundial con el equipo en 1994, tras su recordado choque con Damon Hill, subcampeón de esa temporada. Defendió su título al año siguiente antes de fichar por Ferrari para ayudar a la Scuderia a consolidarse de nuevo en la cima del automovilismo. Schumacher, junto con Jean Todt y Ross Brawn, fue intocable desde el año 2000. Juntos, establecieron un dominio nunca visto en el deporte.
Schumacher ganó siete campeonatos y se retiró en 2006. Sin embargo, cuando Mercedes regresó a la categoría en 2010, el alemán decidió deslumbrarnos a todos y anunció su vuelta. Schumacher fue una parte vital del proyecto Mercedes y tuvo un papel fundamental en el desarrollo del monoplaza. El trabajo preliminar que realizó en el equipo permitió a Lewis Hamilton llegar y escribir historia con las flechas plateadas. La influencia de Schumacher en el deporte va más allá de las victorias. Fue una inspiración y tema de conversación para los aficionados de todo el mundo.
| Logro | Estadística |
|---|---|
| Grandes Premios | 308 (306 participaciones) |
| Campeonatos | 7 (1994, 1995, 2000, 2001, 2002, 2003, 2004) |
| Victorias | 91 |
| Podios | 155 |
| Puntos | 1566 |
| Poles | 68 |
| Vueltas más rápidas | 77 |
¿Por qué no es el primero?
Michael Schumacher es una leyenda de este, pero no está a la altura de los mejores pilotos de F1. Si lo viste correr, sabres porqué subió al podio y por qué no está en lo más alto. Fue un piloto sucio (cuando debía serlo), incluyendo dos colisiones en la final de una temporada de Fórmula 1. Chocó con Damon Hill en 1994 para ganar el título y luego intentó eliminar a Jacques Villeneuve en 1997. El segundo incidente recibió una condena que le retiró todos sus puntos.
Pero este no es el lugar para enumerar todos los incidentes en los que Schumacher estuvo involucrado. Estamos aquí para celebrar sus logros en el automovilismo, y su carrera merece ser celebrada. Aunque las reglas del momento daban mucha ventaja a su escudería, lo que explica gran parte de su éxito.
Además, una nueva superestrella emergió tan solo unos años después de su retiro.
2. Lewis Hamilton

El ascenso meteórico de Lewis Hamilton a la cima de la Fórmula 1 comenzó siendo apenas un niño, cuando a los seis años descubrió su pasión por el karting. Su talento excepcional no pasó desapercibido para Ron Dennis, quien lo incorporaría años después al programa de desarrollo de McLaren, pavimentando el camino hacia la élite del automovilismo mundial.
Su debut en 2007 revolucionó la categoría, cuando compartiendo equipo con el bicampeón Fernando Alonso, Hamilton logró un histórico podio en su primera carrera en Australia, siguiendo con dos segundos puestos consecutivos. La historia registraría su primera victoria en el Gran Premio de Canadá, tras conseguir su primera pole position. Este impresionante debut le permitió liderar el campeonato como novato, algo nunca visto, aunque perdió el título de 2007 por un solo punto frente a Kimi Räikkönen en Brasil.
Pero en 2008 nos regaló una de las definiciones más electrizantes de la historia, adelantando a Timo Glock en la última curva de la última vuelta del Gran Premio de Brasil, arrebatándole el título a Felipe Massa cuando el brasileño ya celebraba con su equipo Ferrari.
Durante el dominio de Sebastian Vettel y Red Bull, Hamilton se mantuvo como su principal adversario. El verdadero punto de inflexión llegaría en 2013, cuando decidió abandonar McLaren para unirse a Mercedes, una apuesta arriesgada que cambiaría la historia moderna de la F1.
La era híbrida consolidó su leyenda, estableciendo una épica rivalidad con Nico Rosberg. Tras perder ante su compañero alemán en 2016, Hamilton encadenó cuatro títulos consecutivos (2017-2020), igualando el récord de siete coronas de Michael Schumacher.
Su combinación de talento natural, determinación inquebrantable y conciencia social ha redefinido lo que se necesita para estar en la lista de los mejores pilotos de Fórmula 1 de la historia.
| Logro | Estadística |
|---|---|
| Grandes Premios | 359 (359 participaciones) |
| Campeonatos | 7 (2008, 2014, 2015, 2017, 2018, 2019, 2020) |
| Victorias | 105 |
| Podios | 202 |
| Puntos | 4877,5 (y contando) |
| Poles | 104 |
| Vueltas más rápidas | 67 |
¿Es mejor que Schumacher?
Lewis Hamilton es mejor piloto de F1 que Michael Schumacher. Y sabemos que hay muchos factores a considerar en una decisión como esta, pero intentamos ser lo más objetivos posible.
Claro, Hamilton tuvo caídas dolorosas con rivales por el campeonato como Max Verstappen, pero nada comparable con los incidentes en los que se vio involucrado Schumacher. Siempre ha sido cortés en la derrota, rápido para agradecer a su equipo y un líder tanto dentro como fuera de la pista.
Los aficionados suelen inclinar su apoyo hacia un piloto y simplemente detestar al resto, pero ese no es el caso. Sin Prost, el impacto de Senna se habría diluido. Sin Schumacher, las fantásticas temporadas de Damon Hill y Mika Häkkinen habrían sido menos especiales. Y sin Lewis Hamilton, el dominio de Sebastian Vettel y Max Verstappen sería menos impresionante.
Hamilton consiguió seis campeonatos en siete años en una era donde la paridad tecnológica de las escuderías era un hecho. Una nueva época de pilotos y no de coches, dominada además por un piloto de color, el único en la historia de este deporte hasta ahora.
Es necesario que los pilotos tengan rivales cercanos, que se presionen mutuamente más allá de lo que muchos consideran posible. La competencia directa ha dado lugar a algunas de las carreras y campeonatos más emocionantes de la historia. Nos guste o no, Lewis Hamilton es responsable de muchos de esos momentos desde que se unió a Ferrari en 2007. Además, puedes apostar por la F1 a que Hamilton en Ferrari será una realidad distinta para el circuito.
1. Ayrton Senna

En la élite del automovilismo, un nombre resuena con fuerza inquebrantable: Ayrton Senna. El brasileño no solo dominó la pista con estadísticas impresionantes, sino que redefinió los límites de lo posible al volante de un monoplaza.
Su agresividad calculada y precisión milimétrica, especialmente bajo condiciones de lluvia, lo elevaron a un plano de leyenda. Senna poseía una capacidad sobrenatural para encontrar adherencia donde otros frenaban y daban vueltas, llevando sus coches más allá de sus capacidades teóricas con una determinación que rozaba lo espiritual.
La rivalidad con Alain Prost marcó una era dorada en la F1, culminando en los controvertidos incidentes de Suzuka en 1989 y 1990, batallas que no fueron simples choques entre pilotos, sino un choque filosófico entre dos visiones opuestas del automovilismo, el cálculo metódico frente a la pasión desbordante.
Pero lo que verdaderamente distingue a Senna es su legado transformador. Democratizó un deporte percibido como elitista, convirtiéndolo en una pasión popular, especialmente en su país y en toda Latinoamérica. Su vulnerabilidad emocional (visible en cada victoria) humanizó una disciplina dominada por la tecnología y el dinero.
Más allá de sus logros deportivos, Senna simboliza la búsqueda de la excelencia. Sus reflexiones sobre la perfección, el riesgo, la espiritualidad y el automovilismo siguen inspirando a generaciones enteras de pilotos, desde Lewis Hamilton hasta Max Verstappen.
Su trágica muerte en Imola en 1994 congeló su figura en un estado de grandeza perpetua, restándole el declive natural que acompaña a todas las carreras. En el imaginario colectivo, Senna permanece como el piloto definitivo, aquel que encontró en la velocidad extrema una forma de trascendencia.
Tres décadas después, la sombra del brasileño sigue siendo la medida con la que todo nuevo corredor talentoso es comparado, confirmando su estatus como el ejor piloto Fórmula 1 de todos los tiempos.
| Logro | Estadística |
|---|---|
| Grandes Premios | 162 (161 participaciones) |
| Campeonatos | 3 (1988, 1990, 1991) |
| Victorias | 41 |
| Podios | 80 |
| Puntos | 610 (614) |
| Poles | 65 |
| Vueltas más rápidas | 19 |
Trágica muerte
Senna ganó su tercer título en 1991 y terminó segundo, por detrás de Prost, en 1993. Hizo historia ese año al ganar el Gran Premio de Mónaco por sexta vez. Sin embargo, nadie sospechaba la desgracia que llegaría al unirse a Williams en 1994.
En la preparación al Gran Premio de San Marino en Imola Rubens Barrichello se fracturó la nariz y el brazo, mientras que Roland Ratzenberger chocó contra un muro y falleció al instante.
Ya en la carrera, Ayrton Senna lideraba la pista y circulaba a poco menos de 320 km/h cuando su coche se salió de la pista y chocó contra un muro de hormigón. Parte de la suspensión del coche se desvió hacia atrás a través de la cabina, hiriendo mortalmente a la superestrella de la F1. Su partida fue un momento terrible para los aficionados al deporte, pero sirvió como un mensaje importante. La FIA finalmente mejoró la seguridad y fue la última en pista hasta que Jules Bianchi falleció en 2015.
Probablemente, lo más triste es que el piloto brasileño había pedido una bandera de Austria para homenajear a Ratzenberger al obtener la victoria, cosa que nunca ocurrió.
Su calor humano y su impresionante talento se juntan con su triste partida anticipada sin una bandera de cuadros para acrecentar su leyenda y coronarle como el mejor piloto de la historia.
Conclusión: La Fórmula 1 es un deporte como pocos
Si eres aficionado a las carreras de esta época, puede que estés furioso porque Max Verstappen no ha entrado en nuestra lista de los mejores pilotos de F1 de la historia. Sin embargo, hay una buena razón para ello: Verstappen posee un talento innegable y domina increíblemente de las reglas, pero es demasiado joven para estar entre los grandes.
Esos cuatro títulos mundiales consecutivos no lo convierten en el mejor de todos los tiempos. De hecho, se codea con algunos de ellos y seguramente los superará, pero partió muy atrás en esta carrera y aún tiene rivales para rebasar.
La competencia por ser el mejor piloto de la historia de F1 está apretada, pero creemos que la leyenda de Ayrton Senna no ha sido superada, al menos hasta el momento. Nombres como el suyo y el de Michael Schumacher, Juan Manuel Fangio o Lewis Hamilton son embajadores que definieron esta competición en distintas épocas y superaron las presiones, siempre enfrentándose a otros grandes corredores y creando récords que incluso se mantienen al día de hoy.
Y si quieres mantenerte al día con las noticias de Fórmula 1, recuerda que en blog de Novibet hacemos cobertura de los circuitos, las poles, las “qualys” y mucho más.


