El boxeo es un deporte en el que varios prodigios cargan con un peso histórico difícil de igualar. Cada cierto tiempo, una nueva camada de peleadores irrumpe en los cuadriláteros y deja boquiabiertos a los fanáticos con su velocidad, potencia y movimiento. Sin embargo, solo unos pocos logran trascender su época y convertirse en verdaderos íconos del pugilismo.
Nos pusimos la tarea de armar un ranking con los mejores boxeadores de todos los tiempos, comparando a las figuras más relevantes de los últimos cien años. Sabemos que para muchos lo natural es partir analizando récords de victorias y derrotas, pero limitarse a esos números deja afuera buena parte del relato.
Por eso, en nuestra búsqueda de los mejores boxeadores de la historia consideramos también el estilo, los logros, el nivel de los rivales que enfrentaron y, sobre todo, la huella que dejaron en este deporte. Tomamos en cuenta peleadores de distintas categorías de peso y diferentes generaciones para elegir a los 15 más destacados.
15. Willie Pep

Guglielmo Papaleo, conocido en el mundo del boxeo como Willie Pep, fue un auténtico precursor que abrió camino para muchos peleadores contemporáneos. Pese a su contextura más bien menuda, con apenas 1,65 metros y un peso que rondaba las 126 libras, su tamaño nunca le jugó en contra. Su brillantez sobre el ring, particularmente en el arte de la defensa, le valió el sobrenombre de “Fuego Fatuo”, gracias a esa habilidad casi mágica para evadir golpes.
A lo largo de su trayectoria, este púgil estadounidense disputó la increíble cantidad de 241 combates profesionales, ganando 229 de ellos con 65 victorias por la vía rápida. Elegirlo en su mejor momento para hacer apuestas deportivas habría sido pan comido.
Uno de los episodios más comentados y polémicos de su carrera ocurrió en 1946, en su pelea ante Jackie Graves: en el tercer round, Pep se llevó el asalto sin lanzar ni un solo golpe, basándose únicamente en su desplazamiento defensivo. La escasa cobertura mediática de la época hizo que el hecho generara dudas y debate.
En 1942, con tan solo 20 años, se coronó campeón mundial de peso pluma tras vencer a Chalky Wright por decisión unánime en una batalla a 15 asaltos. Esa victoria dio inicio a una rivalidad extensa, pues lo derrotaría cuatro veces más en peleas estelares. Defendió el cinturón frente a nombres como Jackie Wilson, Sal Bartolo, Phil Terranova, Manuel Ortiz, Paddy DeMarco y Sandy Saddler. Aunque su carrera no fue perfecta, sobre todo por sus reveses ante Saddler, su legado lo posiciona entre los mejores boxeadores de la historia.
En 1990 entró al Salón de la Fama y, en 2005, la Organización Internacional de Investigación del Boxeo lo nombró el mejor peso pluma de todos los tiempos.
- Récord: 229-11-1
- Campeón mundial de peso pluma (1942-1948 y 1949-1950)
14. Jake LaMotta

Jake LaMotta no destacaba precisamente por una técnica refinada ni por dones boxísticos naturales; lo suyo era otra cosa. Su gran arma siempre fue una dureza mental y física fuera de serie. Apodado “El Toro del Bronx”, comenzó peleando sin licencia desde muy chico, con su propio padre organizándole combates clandestinos cuando tenía apenas diez años.
Su debut profesional llegó en 1941 y se mantuvo invicto durante 14 peleas hasta que se topó con Jimmy Reeves, quien terminó llevándose el triunfo por decisión dividida. A pesar de aquella derrota, la entereza de LaMotta le ganó una hinchada bien fiel. Fueron sus duelos contra Sugar Ray Robinson los que terminaron de cimentar su lugar entre las leyendas del boxeo.
En el primer cruce, en 1942, LaMotta fue ampliamente superado a lo largo de diez asaltos. Pero al año siguiente le entregó a Robinson la primera derrota de su carrera con solo un golpe. Se enfrentaron cinco veces más, con triunfos para Robinson en todos los casos.
Su batalla más recordada, conocida como la “Masacre del Día de San Valentín”, vio a Robinson castigando sin piedad a un LaMotta que se negó a caer. Aunque perdió la pelea, su reputación quedó por las nubes. En 1949, finalmente, conquistó su primer título profesional al noquear a Marcel Cerdan en el noveno round, llevándose el cinturón de peso medio de la NBA (National Boxing Association, nada que ver con baloncesto) y la revista Ring.
Su reinado fue corto, ya que en 1951 lo perdió frente a su archirrival Sugar Ray Robinson en el último cruce entre ambos. Tras una caída final ante Billy Kilgore, se retiró en 1954 con un registro de 83-19-4. Su historia de vida fue inmortalizada por Robert De Niro en la aclamada cinta “Toro Salvaje”, estrenada en 1980.
- Récord: 83-19-4
- Campeón mundial de peso medio (1949-1951)
13. Larry Holmes

Larry Holmes es una de las figuras infaltables al hablar de los pesos pesados. Su largo reinado como campeón es un capítulo aparte: defendió la corona en 20 ocasiones entre 1978 y 1985, una marca que muchos consideran una de las más impresionantes en la historia del pugilismo.
Debutó como profesional en 1974 y rápidamente encadenó 28 victorias consecutivas antes de subirse al ring a buscar su primer cinturón mundial frente a Ken Norton. Aquel combate fue una pelea de armas tomar, con los jueces igualando las tarjetas de cara al decimoquinto y último asalto. Holmes apretó el acelerador en ese round final y se quedó con el título del CMB por decisión dividida, sorprendiendo a todas las apuestas de boxeo.
Tras siete defensas y un nuevo cinturón en su poder, “El asesino de Easton” se cruzó con el legendario Muhammad Ali. Holmes controló la pelea de principio a fin, hasta que el rincón de Ali decidió tirar la toalla en el décimo round. Era un boxeador que combinaba atletismo con una precisión quirúrgica, y su preparación física fuera de serie le permitía superar a sus rivales en los rounds finales.
Pese a tan tremendos logros, Holmes suele quedar fuera de las primeras conversaciones porque le tocó pelear entre las eras de Ali y Mike Tyson. Pero su dominio del cuadrilátero fue indiscutible. Su huella sigue presente hoy, ya que ningún otro peso pesado se ha acercado a su número de defensas titulares desde su retiro. Cerró su carrera con un registro de 69-6, lo que confirma por qué pertenece al grupo de los mejores pugilistas que el deporte ha visto.
- Récord: 69-6
- Campeón mundial de peso pesado del CMB (1978-1983)
- Campeón mundial de peso pesado de la FIB (1983-1985)
12. Roberto “Manos de Piedra” Durán

Cuando hablamos de leyendas latinoamericanas, el panameño Roberto Durán es palabra mayor. Durante los años 70 dominó la categoría de peso ligero con un poder demoledor que le valió el inolvidable apodo de “manos de piedra”. Ganó sus primeros 31 combates en pesos livianos antes de caer ante Esteban de Jesús por decisión unánime en 1972. Aquella derrota no lo bajó del trono, pero los problemas para mantener el peso lo llevaron a dar el salto a la categoría wélter, donde lo esperaban combates más jugosos en lo deportivo, y en lo económico.
Su victoria sobre Sugar Ray Leonard en wélter terminó de consolidarlo entre los grandes. Durán llegó a ese primer cruce como el menos favorito en los pronósticos, pero el panameño dejó al mundo con la boca abierta al imponerse por decisión unánime sobre un Leonard hasta entonces invicto.
Sin embargo, después de aquella noche, su carrera tuvo altibajos inesperados: perdió la revancha con Leonard, pero su récord final de 103-16 sigue siendo prácticamente imposible de igualar.
En 1983 levantó cabeza venciendo a Davey Moore por el título superwélter de la AMB, y el resurgir más impactante llegó en 1989, cuando se quedó con el cinturón mediano del CMB tras superar a Iran Barkley por decisión dividida. “Manos de Piedra” colgó los guantes en 2001 y, seis años más tarde, ingresó al Salón de la Fama Mundial del Boxeo. Hasta hoy es considerado por historiadores y periodistas como el mejor peso ligero de todos los tiempos.
- Récord: 103-16
- Campeón mundial de peso ligero de la AMB y CMB
- Campeón mundial de peso wélter del CMB
- Campeón mundial de peso superwélter de la AMB
- Campeón mundial de peso medio del CMB
11. Mike Tyson

Pocos peleadores generaron tanto revuelo como Mike Tyson a fines de los 80. “Iron Mike” se hizo profesional a los 18 años, después de haberse colgado en el cuello el oro en los Juegos Olímpicos Junior cuando tenía apenas 14 y de ganar los Guantes de Oro en 1984. Su ascenso meteórico tuvo un punto culminante en 1986: se convirtió en el campeón mundial de peso pesado más joven de la historia, con 20 años y 145 días, tras noquear a Trevor Berbick en el segundo asalto.
Tyson dominó la división casi cuatro años, defendió su cinturón nueve veces y unificó el campeonato. Su impactante caída ante Buster Douglas en 1990 todavía figura entre las mayores sorpresas en la historia del deporte. Seis años después, “El hombre más malvado del planeta” volvió a la cima al vencer a Frank Bruno por nocaut técnico en el tercer round.
Con 1,78 metros era más bien bajo para los pesados, pero su presencia sobre el ring era imponente. Esa combinación de velocidad inusual y poder devastador lo transformó en una fuerza de la naturaleza, prácticamente imbatible en su mejor versión. Sus combinaciones letales castigaban incluso el más mínimo error rival. Noqueó a 40 boxeadores en 58 peleas, cerrando su carrera con un registro de 50-6-2.
Pese a sus increíbles logros sobre la lona, las controversias fuera del ring y sus problemas personales muchas veces han opacado su talento. La famosa mordida en la oreja a Evander Holyfield todavía da que hablar. Aun así, su impacto en este deporte es innegable. Su energía, agresividad y carisma no han sido igualados casi dos décadas después de su retiro. Es, sin duda, la mayor figura mediática que el boxeo ha producido y un lugar fijo entre los mejores boxeadores de todos los tiempos.
- Récord: 50-6-2
- Campeón mundial de peso pesado de la AMB, CMB y FIB
- Campeón indiscutido de peso pesado
10. Pernell Whitaker

Pernell Whitaker es uno de esos nombres que no recibe el reconocimiento que merece, considerando que probablemente fue el peleador con mayor talento técnico de su generación, capaz de dominar tanto en ataque como en defensa. Con un bagaje impresionante que incluiría unos 500 combates como amateur, “Sweet Pea” pulió su oficio durante años antes de saltar al profesionalismo.
Su irrupción fue con todo: medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984. Esa campaña olímpica generó altísimas expectativas y, ese mismo año, debutó en el profesionalismo frente a Farrain Comeaux, a quien noqueó en el segundo round sin mayores problemas. Su primer test serio llegó ante Roger Mayweather, tío del célebre Floyd “Money” Mayweather, a quien superó por decisión unánime para quedarse con el título ligero de la NABF.
El estilo contragolpeador de Whitaker lo llevó a un récord perfecto de 13-0, coronado con un nocaut técnico ante Jim Flores en el primer asalto. Esa racha le abrió la puerta a su primera oportunidad mundial, donde brindó una actuación impecable frente a José Miguel Santana, deteniéndolo en el sexto round y convirtiéndose en el primer peso ligero en colgar del cuello tanto el oro olímpico como un campeonato mundial profesional. Lamentablemente, su primera derrota llegó en lo que muchos catalogaron de robo: superó al mexicano José Luis Ramírez durante 12 rounds, pero los jueces le entregaron el cinturón ligero del CMB al azteca por decisión dividida.
A pesar de los reveses producto de la política del boxeo, Whitaker no se rindió. Llegó a ser campeón mundial en cuatro categorías, una proeza que lo deja sí o sí entre los mejores peleadores de la historia. Cerró con un récord de 40 victorias, 4 derrotas, 1 empate y 1 sin decisión. Conquistó cinturones en peso superligero, wélter y, además, el campeonato mundial de peso mediano ligero. Su brillantez técnica y sus logros lo confirman como uno de los nombres infaltables al armar este tipo de listas.
- Récord: 40-4-1 (1 NC)
- Campeón mundial de peso ligero del CMB y la FIB
- Campeón mundial de peso superligero de la FIB
- Campeón mundial de peso wélter del CMB y la FIB
9. Joe Calzaghe

A diferencia de muchas estrellas del ring que fueron formadas por excampeones, Joe Calzaghe siempre tuvo a su padre como entrenador principal. Enzo Calzaghe se dedicó por completo a moldear a su hijo, una apuesta que dio frutos. Joe arrasó en el ámbito amateur, ganando el campeonato wélter de la ABA en 1991, pero fue su carrera profesional la que lo metió de lleno entre las leyendas.
El llamado “Italian Dragon” noqueó a casi todos sus rivales antes de optar por su primera oportunidad por el título. El único que se salvó del nocaut fue Bobbie Joe Edwards, derrotado por decisión. Cuando llegó su pelea con Chris Eubank, Calzaghe lucía un récord perfecto de 22-0. Tras doce asaltos durísimos, el galés alzó el brazo como nuevo campeón mundial de peso supermediano, dando vida a una nueva leyenda del boxeo británico.
Calzaghe defendió nada menos que 20 veces el título supermediano de la OMB. Su última pelea en esa categoría fue en 2007 contra Mikkel Kessler, a quien venció por decisión unánime, sumando además los cinturones de la AMB y el CMB. Más tarde subió a semipesado, donde se midió con dos figurones del deporte. Le ganó por estrecho margen a Bernard Hopkins por decisión dividida, llevándose el título semipesado de la revista Ring.
Su despedida del cuadrilátero fue una actuación brillante ante Roy Jones Jr., a quien el galés bailoteó camino a otra decisión unánime. Se retiró con un récord impecable de 46-0, dominando categorías con una mezcla perfecta de potencia y lectura del combate. Hoy es considerado el mejor supermediano de todos los tiempos y su lugar en este ranking está más que merecido.
- Récord: 46-0
- Campeón mundial de peso supermediano de la OMB, AMB, CMB y FIB
- Campeón indiscutido de peso supermediano
- Campeón semipesado de la revista Ring
8. Marvin Hagler

Marvin Hagler venía de orígenes humildes: trabajaba en la construcción durante la semana y peleaba los fines de semana, escalando lentamente en el escalafón del boxeo. Pero su camino hacia la gloria estuvo cargado de piedras. Al inicio de su carrera sufrió dos derrotas, frente a Bobby Watts y Willie Monroe, ambas por decisión. En 1977 se cobró revancha contra Monroe y se quedó con el cinturón norteamericano de peso medio, el primero de muchos honores.
La política del boxeo suele dejar esperando a peleadores con méritos de sobra, y el caso de Hagler no fue la excepción. Su primera oportunidad de ser campeón mundial llegó recién en 1979, cuando ya ostentaba un registro de 46-2. Se midió con Vito Antuofermo por los títulos de la AMB, el CMB y la revista Ring en el Caesars Palace. Aunque las tarjetas no oficiales lo daban como ganador claro, los jueces decretaron empate. Por suerte, en 1980 llegó la revancha con un nuevo rival, Alan Minter, y esta vez no dejó margen para discusiones: nocaut técnico en el tercer round y los tres cinturones fueron para él.
Hagler fue una de las figuras centrales de la mítica generación de los “Cuatro Reyes”, junto a Roberto Durán, Thomas Hearns y Sugar Ray Leonard, todos menos Hearnsquí nombrados.
Enfrentó a los tres y se quedó con la decisión unánime ante el panameño en 1983. Tres peleas más tarde se cruzó con el potente Hearns en lo que muchos califican como su mejor noche: lo noqueó en el tercer asalto en una pelea épica. “Marvelous Marvin” se retiró en 1987 con un registro de 62-3-2, dejando su nombre grabado en una era dorada del pugilismo.
- Récord: 62-3-2
- Campeón mundial de peso medio de la AMB, CMB, FIB y revista Ring
- Campeón indiscutido de peso medio
7. Joe Louis

El talento y la capacidad de superación de Joe Louis lo consolidan como uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos. Fue una figura dominante en las décadas del 30, 40 y 50, midiéndose con todos los principales aspirantes de su época. Apodado “El Bombardero de Detroit”, ganó sus primeras 24 peleas profesionales antes de toparse con Max Schmeling, un temible peleador que terminó noqueándolo en el duodécimo asalto. Sin embargo, ese tropezón no lo derribó: se levantó y encadenó una racha invicta de 34 combates.
Su carrera no estuvo libre de adversidades, ya que peleó toda su trayectoria en plena era de segregación racial en Estados Unidos. Como boxeador afroamericano, tuvo que esperar más de la cuenta para optar a una oportunidad de ir por el título. E incluso cuando esa chance llegó, debió ceder el 10% de sus futuras ganancias a su rival, James J. Braddock. Lo venció en el octavo round y se aferró al cinturón con una determinación absoluta. Nadie ha defendido más veces el título de peso pesado: 25 defensas exitosas, una marca que sigue intacta. Su reinado terminó en 1950 cuando Ezzard Charles le arrebató el cinturón; tras una caída ante Rocky Marciano se retiró en 1951.
Joe Louis vs Arturo Godoy
Para los chilenos, la figura de Louis tiene un significado especial: en 1940 enfrentó dos veces al iquiqueño Arturo Godoy por el título mundial de peso pesado. La primera pelea, disputada el 9 de febrero de 1940 en el Madison Square Garden de Nueva York, es recordada como uno de los grandes hitos del boxeo nacional.
Godoy, con la famosa estrategia del “agáchate Godoy”, aguantó los 15 asaltos al “Bombardero” (algo que nadie había logrado hasta entonces) y perdió por fallo dividido, en una decisión que muchos sintieron como triunfo moral del chileno. En la revancha, en junio de ese mismo año, Louis se impuso por nocaut en el octavo round. Cerró su carrera con 66 victorias, 3 derrotas y un legado de 11 años como monarca, dejando una de las huellas más grandes del deporte mundial.
- Récord: 66-3
- Campeón mundial de peso pesado (1937-1949)
- Mayor cantidad de defensas titulares de peso pesado en la historia: 25
6. Sugar Ray Leonard

La carrera de Sugar Ray Leonard arrancó cuando la de Muhammad Ali entraba en su recta final. El boxeo necesitaba una nueva cara y Leonard atendió el llamado. Al igual que Ali, ganó la medalla dorada olímpica antes de hacerse profesional en 1977. En menos de tres años acumuló 25 victorias y, en 1979, optó por su primer cinturón mundial frente a Wilfred Benítez en peso wélter.
Tras una durísima pelea, se quedó con el título por nocaut técnico en el último asalto alzando su primer trofeo mundial. Esa noche le valió ser elegido “Peleador del Año” tanto por la Asociación de Escritores de Boxeo de Estados Unidos como por la revista The Ring. Defendió el cinturón una vez antes de perderlo ante Roberto Durán, pero lo recuperó en la revancha, a pesar de no ser el favorito en las apuestas de boxeo.
Leonard tenía todo lo que se le pedía a un boxeador: velocidad de manos, fluidez en el desplazamiento, fundamentos técnicos sólidos y una garra increíble. Su afán por buscar el nocaut lo llevó a 25 victorias por la vía rápida, terminando su carrera con un registro de 36-3-1. Su llegada coincidió justo con la salida de Ali, lo que le permitió convertirse en la nueva cara del deporte. Sin embargo, una grave lesión en el ojo que requirió cirugía lo obligó a colgar los guantes en pleno apogeo. Con tan solo 27 años anunció su retiro, dejando al mundo del boxeo en shock.
Tres años más tarde regresó con todo y, en su pelea de vuelta, se quedó con el título mediano al vencer al mismísimo Marvin Hagler.
A lo largo de su carrera conquistó cinturones en cinco categorías distintas. De no haber estado tanto tiempo inactivo, probablemente hoy lo tendríamos varios puestos más arriba en este ranking del mejor boxeador de la historia. Aun así, su lugar entre las leyendas está absolutamente asegurado.
- Récord: 36-3-1
- Campeón mundial de peso wélter de la AMB, CMB y revista Ring
- Campeón mundial de peso superwélter del CMB
- Campeón mundial de peso mediano del CMB
- Campeón mundial de peso supermediano del CMB
- Campeón mundial de peso semipesado del CMB
5. Manny Pacquiao

Manny Pacquiao es el único peleador en la historia que ha ganado títulos importantes en ocho categorías de peso distintas. ¡Una absoluta locura!
Fue campeón mosca del CMB, supergallo de la FIB, superpluma del CMB, ligero del CMB, superligero de la revista Ring, wélter de la OMB, superwélter de la AMB y mediano ligero del CMB. Y eso no es todo: también fue campeón lineal en peso mosca, pluma, superpluma, superligero y wélter. Súmenle a eso diez títulos honoríficos y seis cinturones menores o internacionales. “PacMan” sigue siendo el peleador más laureado en la historia del pugilismo, con cientos de noches inolvidables antes de su retiro en 2021.
Su primer título lo conquistó en 1998, al derrotar a Chatchai Sasakul por la corona de peso mosca del CMB en el octavo round. Esa victoria fue el punto de partida de una carrera para enmarcar. Uno de sus combates más memorables fue el de 2008 ante Óscar De La Hoya. Pese a la trayectoria del “Golden Boy” y a sus once cinturones mundiales, terminó retirándose en su banco al final del octavo round, completamente sobrepasado por la lluvia de golpes del filipino. Pacquiao dominó el combate de inicio a fin, dejando claro a todo el mundo lo que era capaz de hacer.
Sus dos peleas siguientes fueron igual de memorables: enfrentó al inglés Ricky Hatton y al puertorriqueño Miguel Cotto en duelos consecutivos. Hatton, una de las figuras más queridas del boxeo británico, no soportó el poder de “PacMan” y cayó noqueado en el segundo asalto tras besar la lona varias veces. Cotto resistió mucho más, llegando hasta los doce rounds, pero el árbitro detuvo el combate a dos minutos del final del último asalto. Sus victorias frente a algunos de los mejores pugilistas de su generación y su extraordinaria colección de cinturones lo confirman como uno de los nombres más grandes que ha dado este deporte.
- Récord: 62-8-2
- Campeón mundial en ocho categorías distintas (único en la historia)
- Campeón mundial de peso mosca, supergallo, superpluma, ligero, superligero, wélter, superwélter y mediano ligero
4. Floyd Mayweather

La carrera de Floyd Mayweather se extendió por tres décadas (se subió al ring por primera vez en 1996) y dominó el ranking libra por libra durante buena parte de ese tiempo. Entre 2005 y 2015 fue una fuerza implacable, conquistando cinturones de campeón mundial en cinco categorías distintas, todo eso bajo la guía de un grupo de entrenadores familiares encabezado por su padre, Floyd Sr.
Le bastaron menos de dos años para coronarse campeón del mundo cuando venció a Genaro Hernández por el cinturón superpluma del CMB en 1998. Para 2002 ya era campeón en dos divisiones tras superar a José Luis Castillo por el título ligero del CMB, y a partir de ahí sumó coronas en superligero, wélter y mediano. Aunque su estilo defensivo (en especial ese icónico giro de hombro) sacó canas verdes a más de un fanático, su nivel arriba del cuadrilátero era sencillamente otro nivel.
Con una precisión quirúrgica de sus golpes, un juego de pies impecable y una destreza técnica sin precedentes en el deporte, Mayweather consiguió vencer a varios de los mejores nombres de su época, incluidos Manny Pacquiao, Óscar De La Hoya, Ricky Hatton, Juan Manuel Márquez y hasta el actual rey supermediano Canelo Álvarez. Su pelea con Pacquiao en 2015 fue una de las más esperadas de toda la historia y rompió todos los récords con la asombrosa cifra de 500 millones de dólares en ingresos, lo que la convierte en el evento boxístico más taquillero jamás celebrado.
Mayweather se despidió con una pelea especial de exhibición frente a la superestrella de la UFC Conor McGregor. En ese choque entre las dos figuras más mediáticas del combate mundial, “Money” mostró toda su maestría, dominando al irlandés antes de detenerlo por nocaut técnico en el décimo round y dejando su récord en un perfecto 50-0 con 27 nocauts. Sin duda alguna, Mayweather es uno de los mejores boxeadores del siglo XXI y se gana de sobra su lugar en esta selecta lista de los mejores boxeadores de la historia. Es uno de los tres peleadores en este ranking que se retiró con récord intacto.
- Récord: 50-0
- Campeón mundial de peso superpluma, ligero, superligero, wélter y superwélter
- Campeón mundial en cinco categorías distintas
3. Sugar Ray Robinson

Walker Smith Jr., conocido en todo el mundo como Sugar Ray Robinson, tuvo una carrera profesional que se extendió por 25 años y se retiró con 174 victorias, 19 derrotas, 6 empates y 2 sin decisión. Pero ojo, no se dejen engañar por el número de derrotas: durante largos tramos de su carrera, Robinson fue prácticamente imposible de tocar.
Su juego de pies y sus movimientos de cabeza lo convertían en un blanco esquivo para cualquiera. Comenzó a hacerse un nombre a inicios de los 40, llegando a un registro de 40-0, incluyendo un triunfo ante Jake LaMotta en el camino. Si en su época hubiera habido apuesta en vivo, él habría sido el favorito absoluto.
Robinson siempre quería medirse con los mejores y estaba convencido de que podía volver a derrotar a LaMotta. Pese a las advertencias de su promotor, que le pedía no meterse otra vez con “El Toro del Bronx”, se midió al combate… y le salió mal: LaMotta se llevó la decisión unánime tras diez durísimos asaltos.
Pero esa caída solo lo motivó más, pues de ahí en adelante encadenó una de las rachas invictas más impresionantes que haya visto el boxeo. Entre 1943 y 1951 se mantuvo invicto, sumando un increíble registro de 129-1, con 2 empates y 1 pelea sin decisión. Durante esa seguidilla, le ganó tres veces a LaMotta.
Su racha mítica terminó en julio de 1951, cuando Randolph Turpin lo venció en una dramática batalla a 15 asaltos. Los tres jueces le dieron la pelea al inglés, quitándole los cinturones medianos de la NYSAC, la NBA y la revista Ring. Si su carrera hubiera sido más corta, su récord sería más impresionante. A pesar de la inconsistencia que llegó con los años, especialmente cuando peleaba ya pasados los 40, no hay vuelta que darle: Sugar Ray Robinson es uno de los mejores boxeadores de la historia y, para muchos especialistas, el mejor de todos. De hecho, leyendas como Óscar De La Hoya lo han elegido como el rey absoluto del boxeo.
- Récord: 174-19-6 (2 NC)
- Campeón mundial de peso wélter (1946-1951)
- Campeón mundial de peso medio (cinco veces)
2. Rocky Marciano

La división de los pesos pesados suele estar asociada a gigantes imponentes, pero Rocky Marciano no encaja para nada en ese molde. Con apenas 1,80 metros de altura y una contextura que pasaba desapercibida en la calle, no era el típico tipo del que uno esperaría un gran impacto en el cuadrilátero. Sin embargo, cuando se subía al ring, se transformaba en uno de los pegadores más demoledores en la historia del pugilismo.
Apodado el “Brockton Blockbuster”, su debut fue con un nocaut sobre Lee Epperson en el tercer round. Marciano noqueó a sus primeros 16 rivales.
A diferencia de muchos peleadores en este ranking de los mejores pugilistas, no era un maestro de la técnica fina; lo suyo era el estilo “toletero”: simplemente ir hacia delante. Esto le ganó una hinchada absolutamente devota. Uno de sus momentos más memorables fue en 1951 cuando enfrentó a Rex Layne en una pelea brutal; lo noqueó en el sexto asalto, lo que le valió ganarse el respeto del medio y quedarse con un combate ante uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos, Joe Louis.
En aquel choque, el árbitro detuvo la pelea en el octavo round con un Louis completamente sobrepasado por el poder del semental ítalo-estadounidense. De hecho, su figura inspiró buena parte del personaje de Rocky Balboa.
Tras la victoria sobre Louis, Marciano hilvanó triunfos sobre Lee Savold, Gino Buonvino, Bernie Reynolds y Harry Matthews antes de retar a Jersey Joe Walcott por el título mundial de peso pesado. Walcott desestimó al retador, llamándolo “flojo” y “producto inflado” antes del combate. Pero Marciano dejó que sus puños hablaran por sí y noqueó a Walcott en el decimotercer round para llevarse los cinturones de la NYSAC, la NBA y la revista Ring. Defendió el título seis veces, derrotando a peleadores como Roland La Starza, Ezzard Charles y Archie Moore. Se retiró con un registro impecable de 49-0, asegurando para siempre su lugar entre los mejores boxeadores de todos los tiempos al estar invicto.
- Récord: 49-0
- Campeón mundial de peso pesado (1952-1956)
- Único campeón pesado en retirarse invicto
1. Muhammad Ali

Si Muhammad Ali jamás se hubiese hecho profesional, su carrera amateur igual sería suficiente para considerarle una leyenda. Antes de subir al ring profesional en 1960 con 18 años, ya era medallista de oro olímpico y había levantado innumerables trofeos y títulos nacionales. Comenzó su trayectoria profesional con un impresionante registro de 19-0, incluyendo 15 nocauts, derrotando a leyendas como Archie Moore y Henry Cooper en el camino hacia su pelea titular contra Sonny Liston.
En uno de los episodios más impactantes en la historia del boxeo, Ali llegaba como gran perdedor en los pronósticos de apuestas deportivas, pero aun así obligó a Liston a retirarse en el sexto round. Ratificó esa proeza al noquearlo en la revancha al año siguiente. Defendió el cinturón 19 veces, casi todas por la vía del nocaut, hasta que fue suspendido durante tres años por su negativa a participar en la Guerra de Vietnam, lo que le costó perder sus títulos.
El juego de pies, los movimientos de cabeza y la mítica estrategia del “rope-a-dope” dejaban a sus rivales completamente desconcertados, incapaces de adaptarse a su velocidad. Su confianza desbordante, algo poco común en el boxeo hasta ese entonces, le permitía ganar peleas incluso antes de tirar el primer golpe, jugando con la cabeza de sus oponentes. Uno de los deportistas más citados de todos los tiempos, su famosa frase “Flota como una mariposa, pica como una abeja” jamás opacó su descomunal habilidad arriba del cuadrilátero.
Tras cumplir su suspensión, regresó con dos victorias antes de enfrentar a Joe Frazier en la legendaria “Pelea del Siglo”. Aunque cayó por decisión unánime en aquel primer cruce, le devolvió el favor en la revancha tres años más tarde. Esa victoria le abrió las puertas a un combate titular ante George Foreman, donde Ali deslumbró con una actuación brillante e inició su segundo reinado mundial.
Defendió el cetro diez veces más antes de caer ante Leon Spinks. Se retiró en 1981 con un registro de 56-5, pero su influencia sobre el deporte sigue sintiéndose hasta hoy. “The Greatest” fue mucho más que un apodo: pese a sus reveses y derrotas, su estilo y su talento no tenían comparación en su era; su legado sigue muy vivo 65 años después de su debut. Por todo eso, Muhammad Ali se queda con el primer puesto y consolida su lugar como el mejor boxeador de la historia.
- Récord: 56-5
- Campeón mundial de peso pesado de la AMB, CMB y la revista The Ring (1964, 1967, 1974 y 1978)
- Tres veces campeón lineal de peso pesado


